Objetos que no deberían existir, pero aquí están.
Un fragmento de misterio hecho metal. Forjado artesanalmente en plata de ley maciza uno a uno. Una tirada estrictamente limitada a 320 unidades numeradas; una vez se agoten, la historia se cierra. No es moda, es un código de pertenencia para quienes miran al cielo y no creen en las casualidades.
Dicen que su suerte tiene fecha de caducidad: siete días exactos. Un diminuto artefacto encapsulado en cristal que exige cumplir un extraño ritual. ¿Conoces a alguien que necesite un empujón de fortuna? No es ciencia, es una red invisible de portadores.
Un objeto de poder para inaugurar un nuevo comienzo. Más que un amuleto, es un ritual forjado en hierro. La excusa perfecta para celebrar que has cruzado al otro lado.